Nuestra historia
Una familia, dos países, una mesa
De Bolivia a Ginebra, la historia de Acacia es ante todo la de una familia que eligió compartir su mesa como se comparte su casa.
La llegada
Una apertura en 2020, contra viento y marea
Carolina y Gilberto viven en Ginebra desde hace muchos años. Fue en 2020 cuando por fin abrieron su propio restaurante — el año en que todo se detuvo. Aguantaron, y siguen aquí hoy.
La cocina de casa
La charbonnade, una idea que se les parece
Aquí no hay carta boliviana, sino un grill generoso pensado para reunirse alrededor de la mesa. La charbonnade, esas parrilladas libres que se comparten sin contar, se convirtió en la firma de la casa: una forma de hacer durar las comidas que se les parece bastante.
Les Acacias, un barrio, un nombre
Una linda coincidencia geográfica
El restaurante lleva el nombre del barrio ginebrino que lo acoge, Les Acacias. Un guiño que la familia adoptó con gusto: hace ya veinte años que Carolina y Gilberto viven en los alrededores, siempre fieles a este rincón de Ginebra. Como para sentirse realmente en casa, en un barrio que los vio crecer.
Hoy
Una mesa abierta a todos
Hoy, Acacia es un lugar donde se viene por un menú del día entre colegas como por una comida en familia. La puerta sigue abierta, y la mesa también.